La cultura del Valle del Cauca es producto de una larga historia, muchas transformaciones y una mezcla única entre las razas y costumbres de los indígenas prehispánicos, los esclavos africanos, los colonos españoles y los inmigrantes de otros departamentos de Colombia. Esta es tierra de celebraciones sacras y paganas.

Desde los tiempos de la colonia se gestó una identidad entre los habitantes del territorio, sin importar sus orígenes, por lo cual hay un sentido de unión que caracteriza a los vallecaucanos. De la tradición esclavista que por tanto tiempo se mantuvo en el departamento lo único que queda es el carácter trabajador y la alegría de su gente que impulsa la economía de la región.

El Valle del Cauca ha acogido costumbres propias de otros departamentos, traídas por los inmigrantes. Tanto antioqueños como tolimenses y nariñenses han compartido tradiciones hasta arraigarlas e integrar su gastronomía a la vallecaucana.

Salsa

En el Valle del Cauca se vive más que en ningún otro lugar la verdadera pasión por la salsa. Los vallecaucanos desbordan ritmo desde que aprenden a caminar y aprovechan toda festividad para bailar y bailar. ¡No en vano, Cali no es solo la capital del Valle sino la de la salsa en todo el mundo!

La salsa entra a Cali a través de los buques cargueros que dejaban mercancía en Buenaventura. De esta manera entraron al país el swing, el mambo, el son cubano y el cha-cha-cha, desde Centroamérica y Estados Unidos. Todos estos estilos musicales tuvieron gran acogida por los vallecaucanos y los adoptaron como propios.

El Valle es fiesta, música y religión

Conocer el Valle del Cauca implica recorrer herencias africanas que traen consigo una atmósfera mágica reforzada por sus ritmos, cánticos y bailes interpretados por cantoras, marimbas, cununos y bombos. La mezcla étnica fusionó lo pagano y lo sagrado, lo cual se refleja en sus múltiples fiestas.

Más en el Pacífico que en otras zonas del departamento se ven rasgos reminiscentes de los rituales de los esclavos africanos e indígenas para convocar espíritus y dioses y rendir culto a la tierra y el agua. Sin embargo, las mezclan con sus arraigadas costumbres católicas.

Otra celebración peculiar es la Semana Santa, a la cual se unen vallecaucanos y turistas. Se ven en las calles ríos de gente unidos en procesiones que llevan a cuestas símbolos religiosos. En Cali, todo esto se lleva a cabo en los barrios y es muy significativa la peregrinación al Cerro de las tres Cruces y al de Cristo Rey.

Fiestas agropecuarias en el Valle

Las fiestas agropecuarias son de importancia ya que son un reconocimiento a la fertilidad de la tierra del Valle del Cauca. En ellas se exhiben la riqueza agraria y ganadera. También hay varias festividades para conmemorar los aniversarios de fundación de cada poblado, algunas dedicadas exclusivamente al patrimonio musical y otras, al son de tiples y bandolas, de bambucos, pasillos, sanjuanitos y torbellinos, currulaos, patacorés y berejúes entre otros.

Tradiciones vallunas: velas, chivas y macetas

En el departamento aún se conservan algunas tradiciones llenas de luz y color. Se practican las luminarias, correrías y balsadas. Las primeras consisten en alumbrar con velas las tarimas en las cuales se posan las imágenes los santos patronos a quienes se les reza en caso de peligro o para pedir favores. Las correrías son procesiones en las cuales se cargan imágenes religiosas rodeadas de velas para rendirles homenaje.

Otra de las tradiciones resulta espectacular a la vista: se trata de las balsadas, una especie de procesión para venerar a los santos, pero en los ríos por los cuales navegan balsas cargadas de velas y ornamentos coloridos. A medida que avanzan, las embarcaciones se van uniendo de manera que el río parece una corriente de luces coloridas.

Otra costumbre muy bonita es la celebración del día de los padrinos y los ahijados el día 29 de junio. Los padrinos acostumbran a comprar unos palos de maguey que sirven de soporte para figuras de azúcar colorido, ringletes y papelitos de colores. Estos objetos se llaman macetas y provienen de los tiempos de la esclavitud.

Fiestas de toros, gallos y chivas

Una de las costumbres españolas que hoy se mantienen bien arraigadas entre los vallecaucanos son las corridas de toros. Son tan importantes que las faenas de la Feria de Cali se equiparan a las de Manizales, una de las mejores de América. Las peleas de gallos también son muy importantes dentro de la tradición popular. La cría de de estas aves y su respectivo entrenamiento para la pelea es una actividad que se practica entre algunas familias, convirtiéndola en un ritual.

También continúan vigentes unos carros de carga llamados Chivas que llevan lo mejor de las cosechas de un lugar a otro. Sin embargo, en las ciudades se les da un uso totalmente diferente: en ellos se traslada la fiesta de calle en calle, de manera que se ven estos carritos coloridos cargados con gente que no para de bailar animada por la música.

Sabores del Valle

Por último, pero no menos importante, se destaca la gastronomía del Valle del Cauca, heredera viva de la historia multiétnica del departamento. En la cocina dominan los sabores de tradición africana con sus frutos de mar y preparaciones de plátano. Los reyes son las sopas, los tamales y los sancochos.

El calor de la región hizo que las cocinas se trasladen fuera de la casa, especialmente en los hogares de las familias del Pacífico que ha sido la tierra de inspiración en la culinaria valluna. Las mujeres negras quienes tienen la última palabra en la culinaria, son las amas y señoras de los secretos gastronómicos del departamento.

A los sabores de los mariscos y pescados los complementa la variedad de dulces y postres que mezclan las frutas con la panela, hoja de la caña y el trapiche. Se come manjar blanco, gelatina de pata, turrones y cocadas.

Otras celebraciones

En el Valle del Cauca, todo es motivo de celebración. Los vallecaucanos salen de sus casas para participar de las festividades llenas de color y de baile. A pesar de ser solo 42 municipios los hijos de este departamento, hay más de 50 celebraciones que revelan es espíritu alegre y jovial de sus habitantes.

Todos los meses hay un reinado, un carnaval o un festival que rinde homenaje a las tradiciones, cosechas, personajes y costumbres religiosas del departamento.

Feria de Cali

La Feria de Cali es un gran evento esperado por nacionales y extranjeros durante todo el año. Se celebra entre el 25 y el 30 de diciembre.

Festival Bandola

El Festival Bandola es un encuentro de música folclórica colombiana, que se realiza cada agosto, en la población de Sevilla, Valle del Cauca.

Festival Mono Núñez

Festival Mono Núñez en Ginebra, Valle del Cauca, reúne a los compositores e intérpretes más reconocidos y virtuosos de la música andina colombiana.

Festival Petronio Álvarez

Festival Petronio Álvarez, la fiesta más representativa del folclor afrocolombiano de la Costa Pacífica, se desarrolla cada año en Cali, en el mes de agosto.